Es un compuesto químico llamado hipoclorito de sodio (NaClO) disuelto en agua. Fue desarrollada por el francés Berthollet en 1787 y utilizada en un principio para el blanqueo de telas. A fines del siglo XIX fue Luis Pasteur quien comprobó su incomparable poder de desinfección extendiendo su uso a la defensa de la salud contra gérmenes y bacterias.
La lavandina Ayudín® se encuentra presente en los hogares argentinos desde 1964. Cada día millones de hogares en el mundo confían en la lavandina para desinfectar, desodorizar y limpiar.

 



A) El ciclo de producción de la lavandina comienza con una solución de sal y agua que por medio de un proceso eléctrico se descompone en hidróxido de sodio, hidrógeno y cloro.
B) El hidróxido de sodio es mezclado con agua. Luego se añade el cloro para formar el hipoclorito de sodio, el principio activo de la lavandina. El hipoclorito de sodio es filtrado -para eliminar impurezas- y luego envasado.


 



Cuando la lavandina entra en contacto con suciedad, manchas, gérmenes y olores, rompe en pequeñas unidades la cadena de moléculas matando las bacterias y los mohos. Se libera oxígeno activo que ataca y descompone las proteínas destruyendo los microbios. En el lavado, la combinación de lavandina, jabón en polvo y el trabajo mecánico del lavarropas, saca eficazmente la suciedad de la ropa. El poder oxidante de la lavandina elimina las manchas y blanquea la ropa.

 



No. Décadas de pruebas y de uso han demostrado que la lavandina es segura. Aún si es ingerida, no es tóxica. No obstante, puede irritar la piel y los ojos. Los informes de los centros asistenciales muestran que en esos casos no se presentaron efectos serios o de largo plazo. Luego de actuar, la lavandina vuelve a transformarse en agua y sal común.

 



Al reaccionar con las manchas y suciedad, la lavandina vuelve a transformarse en agua y sal. Si llega a quedar algún remanente de lavandina, éste se va por el sistema de desagüe donde sigue reaccionando contra las suciedades que encuentra hasta desactivarse completamente.

 



Irá perdiendo concentración con el simple paso del tiempo. Esta pérdida es lenta pero se puede acelerar por temperaturas elevadas, impurezas del producto y exposición a la luz. En todos los envases de Ayudín® figura claramente la fecha de envasado. A partir de esa fecha, Ayudín® Regular es apta para potabilizar agua durante cuatro meses más. Más allá de esos cuatro meses aún servirá, sin embargo, para limpieza y desinfección.

 



Exclusivamente Ayudín® Regular, colocando 2 gotas de Ayudín® Regular por cada litro de agua y esperando 30 minutos antes de usarla.

 



Adecuadamente usada en algodón y/o poliéster, presenta claras ventajas: da un blanco perfecto a sus prendas, remueve una amplia variedad de manchas y suciedades; desinfecta las ropas contaminadas y elimina los olores. Recomendamos usar Ayudín® Ropa Blanca. Usada junto con su polvo para lavar habitual, mejora notoriamente la limpieza de la ropa.

 



NO. Sus especiales componentes protegen los componentes de su lavarropas sea éste de nueva generación o no.

 



NO. Úselo siempre diluído, nunca directamente sobre las prendas.

 



Se recomienda para ropa blanca de algodón. Nunca lo use en prendas de lana, seda, lycra, nylon o poliamida, o de colores no firmes. En esos casos use Ayudín® Ropa Color.

 



En caso de Salpicaduras: enjuagar de inmediato la piel o la ropa (si fuera posible, toda la prenda). Si la zona afectada es el ojo, enjuagarlo inmediatamente y en forma abundante con agua fría para diluir y eliminar el producto. Si fuera necesario, poner la cabeza bajo la canilla (la rapidez con la que se actúa es primordial). Luego consultar con un médico.
En caso de ingerirla: no haga tomar leche, ni provoque vómitos. Haga tomar mucha agua fría, para diluir el producto. Llame inmediatamente a su médico, al hospital más cercano o al centro de intoxicación de su zona. Ver: Teléfonos de centros asistenciales
En caso de inhalación: al mezclar agua lavandina con un producto ácido fuerte o detergente se puede producir un escape de cloro. En este caso, ventile el lugar y aléjese. Descanse, no tome bebidas alcohólicas. Consulte a un médico.

 



Lavandina Ayudín® es inofensiva porque con el uso se convierte casi completamente en agua y sal, no dejando residuos tóxicos.

 



No. Se usan diferentes ingredientes para combatir los gérmenes, con diferentes resultados. Los productos de limpieza limpian pero no eliminan los gérmenes, mientras que la Lavandina mata el 99,9%. Los especialistas la recomiendan porque es un potente germicida, no deja residuos tóxicos, es económica y de fácil uso. Los productos denominados "antibacteriales" tienen un efecto más limitado. Pueden ser efectivos contra algunas bacterias y tienen efectos limitados sobre los virus.

 





Las enfermedades infecciosas son la principal causa de muerte en el mundo desarrollado y representan cerca del 50% de las muertes en algunos países. Y siguen creciendo, especialmente en hogares. La incidencia de contaminación alimentaria hogareña es muy alta. La mayor parte de las veces se manifiestan en malestares estomacales, alguna diarrea y episodios menores. Pero en poblaciones de riesgo (niños, ancianos, enfermos) puede significar un trastorno grave. Una adecuada higiene hogareña, incluyendo una cuidadosa preparación de los alimentos, pueden reducir significativamente el riesgo de esta contaminación y de otras enfermedades transmitidas a través de las manos y de las superficies.

 



Para causar infección y enfermarnos, los gérmenes deben entrar al cuerpo en un número suficiente. Se sabe que en los hogares, escuelas, guarderías y lugares similares hay suficientes gérmenes patógenos como para causar enfermedades. Generalmente ingresan a través de la boca, la nariz y -en algunos casos- por los ojos. Las infecciones más comunes comienzan cuando tocamos nuestras caras con manos que contienen gérmenes o cuando comemos alimentos que recogieron gérmenes. Algunos gérmenes como los virus del resfrío o la gripe pueden ser aspirados directamente desde un estornudo.

 



Lavarse las manos, especialmente antes de contacto con alimentos, después de visitar un enfermo o si usted está enfermo (resfriado, por ejemplo) Si los gérmenes están en sus manos sólo hace falta tocarse su boca, nariz u ojos para que ingresen a su cuerpo. Ellos se trasladan fácilmente alrededor de la casa, tanto a la gente como a las superficies.

 



Los gérmenes entran a nuestros cuerpos constantemente, pero la mayoría no nos enferman. Esto se debe a que tenemos sistemas inmunológicos que identifican y destruyen la mayoría de ellos. Pero 1 de cada 5 personas tiene sus defensas débiles. Esas personas son los bebés, cuyo sistema inmunológico no se ha desarrollado aún; los ancianos, cuyas defensas están disminuyendo y aquellas personas con enfermedades del sistema inmunológico. Otro grupo adicional está formado por aquellos cuya inmunidad está temporalmente reducida: las embarazadas, los enfermos o personas bajo tratamiento inmuno-supresor.

 



Por dos simples razones. Primero, si los alimentos no se almacenan y se preparan adecuadamente cualquier bacteria peligrosa que contengan se puede multiplicar rápidamente a una cantidad extremadamente alta. Segundo, si este alimento es además comido, la bacteria tendrá una ruta directa hacia el interior del cuerpo y las consecuencias pueden ser muy serias.

 



"Gérmenes" es la palabra usada más comúnmente para designar cualquier microorganismo potencialmente peligroso. Es un término que engloba Bacterias, virus, esporas, mohos y hongos. Las bacterias son microorganismos que están formados por una sola célula que se reproduce por división. Los virus son agentes causantes de enfermedades más pequeños que las bacterias, que carecen de vida independiente, pero se pueden replicar en el interior de las células vivas, infectándolas. Las esporas son cápsulas que contienen bacterias en reposo. Los hongos son organismos unicelulares o pluricelulares que se alimentan mediante la absorción directa de nutrientes y hay más de 100 especies que causan enfermedades. Moho, es un crecimiento velloso producido por diversos tipos de hongos sobre materia orgánica.

 



Entre los más habituales: la Salmonella y el E-Coli, que provocan enfermedades gastrointestinales. También el rhinovirus y la gripe A2, que generan enfermedades respiratorias.

 



Un simple detergente líquido puede remover los gérmenes de una superficie, pero el riesgo es la recontaminación. Los gérmenes se alojan en los paños y esponjas usados para limpiar y así recontaminar esas u otras superficies. Numerosos estudios muestran que lo único efectivo es eliminar los gérmenes y la lavandina es lo que garantiza esa eliminación en un 99,9%.
Las zonas de alto riesgo de un hogar son el baño y la cocina, por eso limpiar con un producto que asegure la desinfección es muy recomendable para incrementar los márgenes de seguridad frente a infecciones.
También, si en el hogar hay niños, personas mayores, enfermos y/o mascotas los riesgos son mayores y hay que extremar el cuidado en la desinfección.

 




La lavandina es muy útil en emergencias como inundaciones, terremotos y epidemias para potabilizar agua y desinfectar áreas contaminadas del hogar. Su uso es altamente recomendado por la Organización Panamericana de Salud, la Cruz Roja, el Instituto Pasteur y otros prestigiosos organismos. La lavandina, gracias a su eficacia como germicida, tiene una larga faq de combatir enfermedades. Posiblemente uno de los mayores éxitos como desinfectante fue el tratamiento del agua para beber en Inglaterra y Estados Unidos para prevenir la fiebre tifoidea. También se utilizó para controlar las epidemias de cólera en Sudamérica y América Central.

 

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