En la última etapa, se le entregaron a los participantes del estudio instrucciones específicas para limpiar y desinfectar siguiendo las recomendaciones de las etiquetas de los productos utilizados. También se les suministró una rutina de desinfección para ser seguida por cada ama de casa. El resultado fue una dramática reducción - por encima del 99%, en la cantidad de bacterias potencialmente causantes de enfermedades.